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sábado, 27 de octubre de 2012
viernes, 26 de octubre de 2012
LECTURAS: AURA
Aura (1962)
Carlos Fuentes
- Lees y relees el aviso, parece dirigido a ti, a nadie más.
- Conocedor de la lengua francesa.
- Acuda en persona. No hay teléfono.
- Vivirás ese día, idéntico a los demás, y no volverás a recordarlo sino al día siguiente.
- Luces dispersas se trenzan en tus pestañas, como si atravesaras una tenue red de seda.
- Lograrás verla cuando des la espalda a ese firmamento de luces devotas.
- Deben ser publicados. Lo he decidido hace poco.
- Leer los papeles para sentirse fascinado por esa prosa, por esa transparencia, esa, esa...
- Los encuentros inevitables y molestos con otras personas.
- Piensas en todo esto al seguir los pasos de la joven - te das cuenta de que no la sigues con la vista, sino con el oído: sigues el susurro de la falda, el crujido de una tafeta - y estás ansiando, ya, mirar nuevamente esos ojos.
- Cada vez que desvíes la mirada, la habrás olvidado ya y una urgencia impostergable te obligará a mirarla de nuevo.
- A las viejas sólo nos queda... el placer de la devoción.
- Esta casa está llena de recuerdos para nosotras.
- Sólo muerta me sacarán de aquí...
- Lees esa misma noche los papeles amarillos, escritos con una tinta color mostaza; a veces, horadados por el descuido de una ceniza de tabaco, manchados por las moscas.
- Te desnudas pensando en el capricho.
- Te acuestas sonriendo.
- Duermes sin soñar, hasta que el chorro de luz te despierta.
- Encadenados unos con otros, se revuelvan envueltos en fuego.
- Tú debes hacer un esfuerzo para desprenderte de esa mirada.
- Se levanta con actitudes similares a las que tú asocias con el sueño.
- Quizás Aura espera que tú la salves de las cadenas.
- Como si en silencio de implorara su libertad.
- Mientras más pienses en ella, más tuya la harás, no sólo porque piensas en su belleza y la deseas, sino porque ahora la deseas para liberarla: habrás encontrado una razón moral para tu deseo; te sentiras inocente y satisfecho.
- Despiertas con un grito mudo, sudando y sientes esas manos que acarician tu rostro y tu pelo, esos labios que murmuran con la voz más baja, te consuelan, te piden calma, cariño.
- En la soledad la tentación es más grande.
- Ma jeune poupée aux yeux verts; je t'ai comblée d' amour.
- Aura, encerrada como un espejo.
- Mirándote como si fueras de aire.
- Ese sueño que es tu única salida, tu única negativa a la locura.
- Tu grito es el eco del grito de Aura.
- Aura que grita porque unas manos han rasgado su falda de tafeta verde.
- Se voltea hacia ti y ríe en silencio, con los dientes de vieja superpuestos a los suyos, mientras las piernas de Aura, sus piernas desnudas, caen rotas y vuelan hacia el abismo...
- Pasan las nubes de la noche detrás del tragaluz.
- Sombras a la luz del cerillo que se consume, te quema los dedos, te obliga a encender uno nuevo para terminar de reconocer las flores, los frutos, los tallos que recuerdas mencionados en crónicas viejas.
- Los muslos color de luna.
- El cielo no es alto ni bajo. Está encima y debajo de nosotros al mismo tiempo.
- También tú murmuras esa canción sin letra, esa melodía que surge naturalmente de tu garganta.
- Aura se abrirá como un altar.
- Recuerdas sus movimientos, su voz, su danza, por más que te digas que no ha estado allí.
- Pasarán juntas al cuarto donde tiemblan las luces.
- Duermes cansado, insatisfecho. Ya en el sueño sentiste esa vaga melancolía, esa opresión en el diafragma, esa tristeza que no se deja apresar por tu imaginación.
- Dueño de la recámara de Aura, duermes en la soledad, lejos del cuerpo que creerás haber poseído.
- Buscas tu otra mitad.
- Como si la voluntad de una dependiese la existencia de la otra.
- ... ella insiste en cultivar sus propias plantas en el jardín. Dice que no se engaña. Las hierbas no la fertilizarán en el cuerpo, pero sí en el alma..."
- Le démon aussi était un ange, avant... (también el demonio fue un ángel, antes).
- Sentados ambos en una banca, en un jardín.
- Es él, es... eres tú.
- Como si temieras que una mano invisible te hubiese arrancado la máscara que has llevado durante veintisiete años.
- Besarás la piel del rostro sin pensar, sin distinguir.
- Apartarás tus labios de los labios sin carne que has estado besando.
sábado, 13 de diciembre de 2008
LECTURA: PATRIMONIO
PREÁMBULO
Hace 96 horas un nudo llego a mi cuerpo, no pretendo decirle que se vaya, o que me deje en paz por un rato, tampoco quiero llegar a molestarlo, ni que se enoje conmigo, sólo hay una cosa que si me gustaría hacer, quisiera preguntarle la razón del por qué decidió instalarse justo en mi garganta.
PATRIMONIO
¿Qué es el tiempo?
El tiempo es un pretexto que los seres humanos nos inventamos para evadir nuestras verdades; el tiempo es una extensión de nuestra estupidez; un dolor de cabeza, de espalda o de garganta; es sin mas ni menos que el colmo de nuestra existencia.
Hay también unas cuantas cosas acerca de él que me gustaría revelar, pienso que…
El tiempo no cura heridas; sólo alarga la recuperación.
El tiempo no olvida el dolor; sólo lo esconde.
El tiempo no perdona; espera a cobrarnos la cuenta.
El tiempo no respeta; viola tu intimidad y tus silencios.
Dicen que el tiempo puede ser un aliado o un enemigo, y para Philip Roth el tiempo es una burla.
En el primer capítulo de su novela, él se atreve a recordarnos lo débiles y vulnerables que somos en cuanto al tiempo, en mi caso logró trasladarme a las experiencias clínicas de mi historia familiar, a los momentos más duros, más agrios y más fríos de mi vida, jugó con mis tiempos difíciles y... es que yo... odio al tiempo.
El tiempo es todo lo que se necesita para llegar a la muerte y a las desgracias humanas… cómo me gustaría nacer, vivir y morir, así, sin tener la oportunidad de llegar tarde o llegar temprano, sin tener que maldecir las horas, sin medir los años… sin darme cuenta de la cuenta, cómo me gustaría que los hombres y las mujeres pudiéramos entender que nosotros no creamos al tiempo; él nos creó a nosotros.
Au revoir.
LG
Hace 96 horas un nudo llego a mi cuerpo, no pretendo decirle que se vaya, o que me deje en paz por un rato, tampoco quiero llegar a molestarlo, ni que se enoje conmigo, sólo hay una cosa que si me gustaría hacer, quisiera preguntarle la razón del por qué decidió instalarse justo en mi garganta.
PATRIMONIO
¿Qué es el tiempo?
El tiempo es un pretexto que los seres humanos nos inventamos para evadir nuestras verdades; el tiempo es una extensión de nuestra estupidez; un dolor de cabeza, de espalda o de garganta; es sin mas ni menos que el colmo de nuestra existencia.
Hay también unas cuantas cosas acerca de él que me gustaría revelar, pienso que…
El tiempo no cura heridas; sólo alarga la recuperación.
El tiempo no olvida el dolor; sólo lo esconde.
El tiempo no perdona; espera a cobrarnos la cuenta.
El tiempo no respeta; viola tu intimidad y tus silencios.
Dicen que el tiempo puede ser un aliado o un enemigo, y para Philip Roth el tiempo es una burla.
En el primer capítulo de su novela, él se atreve a recordarnos lo débiles y vulnerables que somos en cuanto al tiempo, en mi caso logró trasladarme a las experiencias clínicas de mi historia familiar, a los momentos más duros, más agrios y más fríos de mi vida, jugó con mis tiempos difíciles y... es que yo... odio al tiempo.
El tiempo es todo lo que se necesita para llegar a la muerte y a las desgracias humanas… cómo me gustaría nacer, vivir y morir, así, sin tener la oportunidad de llegar tarde o llegar temprano, sin tener que maldecir las horas, sin medir los años… sin darme cuenta de la cuenta, cómo me gustaría que los hombres y las mujeres pudiéramos entender que nosotros no creamos al tiempo; él nos creó a nosotros.
Au revoir.
LG
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