sábado, 29 de septiembre de 2012

VELADA ERNESTO DE LA PEÑA

El pasado jueves 27, tuve la oportunidad de participar en la Velada de poesía y música en homenaje a Ernesto de la Peña.
Transcribo las notas completas de mi participación.




El misterio de Ernesto de la Peña...

...recae en sus escritos, cuando lees su obra uno siente la grandeza del pensamiento, la historia, la literatura, el mito, la religión, la ciencia y el fervor de la escritura, sus letras caen sobre nuestra alma para reducirla a polvo, a luz que tiembla, a nada.

En su poesía Ernesto de la Peña ahonda en un elemento determinante y paradójico: la nada.
Vista como punto de partida, origen y destino, catarsis y tragedia. Para él la nada es símbolo de funerales y anuncio de lo que se engendra.

Es determinante porque la nada es verbo del poeta, se expresa en los misterios del alma, en el rumbo dolido del sendero abandonado y en el amor.

Y es Paradójico porque Ernesto de la Peña en sus relatos y ensayos, en sus traducciones y fábulas filosóficas, colma los cuadernos de estampas, escenarios, sucesos y milagros, desiertos y nevadas, para dejarle a la poesía meticulosa y ceñida, el privilegio de la nada y sus designios.



Qué dice Ernesto de la Peña de la poesía.

"Es muy difícil escribir poesía, quien realmente puede hacerlo, tiene dominio de palabras y emociones, porque la poesía es muy rígida, requiere de disciplina, no es solamente que baje la musa y el estro, todas las palabras se elijen, porque uno no pone el adjetivo al azar si verdaderamente se siente la poesía por dentro, y a veces, uno no encuentra ese adjetivo, muchas veces el adjetivo tarda años en llegar o nunca llega".

POEMA:
TRES POEMAS DE ESPERA (completo)




Qué dice Ernesto de la Peña de su poesía.

“Mi poesía, a mí me sale así, según parece es muy compleja, puedo asegurar que yo no pretendo que lo sea, yo digo como a mi me nace decir las cosas y quizá no penetra mucho.
Mi poesía es generalmente triste, de despedida, de ausencia, de dolor, de muerte, porque para mi propia desgracia he tenido muchas pérdidas y sobretodo al reflexionar en la vida tan maravillosa, tan vivible, tan única, uno tiene que pensar en el final de la misma, y eso a mi me ha conquistado siempre entonces mis poemas mas bien hablan de ese final, aunque hay poemas amorosos, pero predomina en lo que yo escribo esta despedida interminable.”
  
POEMA: 
NAVEGACIÓN DE IDA (completo)




Cosas que le tengo que agradecer a Ernesto de la Peña.

Que escribir en todos lados, a todas horas y en muchas letras, está bien.

Ahora sé que no soy rara, más bien soy una ciencia arcana.

Que soy una demente confesa, y eso es mejor que ser una cuerda amarrada.

Que soy un libro manantial, como la biblia… y por eso vivo buscando y encontrando a otros libros manantiales.

Soy un espíritu romántico trasnochado y que no debe darme pena decirlo.

Que soy una corriente… del pensamiento.

Que debo esperar mis noches de tempestad cerebral y dejar que me azote con fuerza.

Aprendí que toda rosa es mujer., pues sus pétalos son un cuerpo un mundo que se abre para revelar secretos.

Que placer, es un dolor bueno.

Gracias a él sé que todos tenemos un volcán en el espíritu y que solo es cuestión de despertarlo.

Aprendí que el genio y la locura casi no se distinguen entre si, por eso muchas veces se enamoran el uno de la otra.

Que no soy la única que piensa que la luz de las ciudades se ha comió la luz de las estrellas, por eso ahora deberíamos construir un mundo menos distractor.

Que la sabiduría es una hipótesis, porque entre más se estudia menos se sabe.

También aprendí que cuando veo la magnitud de mi ignorancia es un alivio pegar de gritos.

Gracias Ernesto por darnos esperanza, y demostrar que en el siglo 21 aun existen los polímatas, los espíritus renacentistas y los artesanos de palabras.

Que es posible ser mexicano e ilustre, al mismo tiempo.

al decir que la música siempre nos hará mejores personas.

Y que el lenguaje es la creación más humana y más maravillosa que existe.

Pero sobretodo porque gracias a ti aprendí que no hay género ni masculino ni femenino,  … en el mundo sólo hay un género, y es el humano.

Ernesto, pusiste de luto a la patria de la Ñ en tiempo infinitivo…

las letras mexicanas te seguirán llorando.

POEMAS: 
ANAGNÓRISIS (fragmento) 
REQUIEM (fragmento) 
TAL VEZ ESTO ES LA MUERTE (completo) 


La invitación...



































































LG











jueves, 27 de septiembre de 2012

miércoles, 26 de septiembre de 2012

GRACIAS A: ERNESTO DE LA PEÑA


  • Soy una ciencia arcana
  • Soy demente confesa
  • La luz de las ciudades se ha comido la luz de las estrellas
  • Tengo un volcán en el espíritu
  • Soy un libro manantial
  • Toda rosa es mujer
  • Soy un espíritu romántico trasnochado
  • El placer es un dolor bueno
  • El lenguaje es la creación más humana y maravillosa del hombre desde tiempos inmemoriales
  • Es muy difícil escribir poesía, quien realmente puede hacerlo, tiene dominio de palabras y emociones
  • Vivir en un mundo menos distractor
  • La poesía es muy rígida, no es solamente que baje la musa y el estro, a veces uno no encuentra el adjetivo, porque no se elige cualquiera al azar, muchas veces no llega nunca el adjetivo.
  • Una noche de tempestad cerebral
  • El genio y la locura casi no se distinguen entre si, por eso muchas veces se enamoran el uno de la otra.
  • Soy una corriente del pensamiento
  • La sabiduría es una hipótesis de trabajo, entre más se estudia menos se sabe
  • Cuando veo la magnitud de mi ignorancia me dan ganas de dar de gritos.
  • La música siempre nos hará mejores personas





Gracias Ernesto de la Peña

ERNESTO DE LA PEÑA


  • La historia de las dos ciudades - Charles Dickens
  • Marcel Proust
  • Las elegías de Duino - Rilke
  • Autonomasia
  • Cotejar
  • Ufano

martes, 25 de septiembre de 2012

NAVEGACIÓN DE IDA

Por la tarde, en los vidrios que obstruyen la mirada a la noche invadida por las alas sin sueño,
te he gritado, con los labios hendidos a golpes de nostalgia, 
con mil cargas de alcohol y dinamita, 
con los dientes dolidos por el resuello de las ingles, 
y en medio de mis muslos, 
el semen no vertido para poder un día final de gota condolida, 
puño tras puño hasta integrar la bofetada, 
para después de tantas languideces gritar con los pulmones reventados.

Aquí estoy, roto, disperso, tenso, inútil. 
Sitiado de recuerdos que nos sirven en la cama. 
Perforado de ausencia, 
comido de infortunio, 
profiriendo carajos, 
yendo al cine, 
acostándome en hembras que son otras, 
inyectándome el ansia de esperanza sin fondo, 
asistiendo a conciertos. 
Burgués culto y urbano, 
urdidor de palabras, 
desposeído de tus labios, 
sin tus senos gemelos que bailan rock and roll y me entusiasman arbolado que los acompaña. 
Sin tus cabellos barbaros y tu piel de piel roja, 
tus ojos azorados cuando estallo en demencia, 
tus largas avenidas telefónicas, 
tu mal inglés, 
tu labio inquebrantable, 
la idización que lanzas de tu cuerpo cuando enciendo mis voces inmortales, 
para tener en ti la tregua de mis venas, 
la paz enajenada de mi orgasmo.

Debo gritar, 
aullar, 
bailar hasta aturdirme, 
esposarme en mujeres que son otras, 
decir palabras doctas, 
ir a cocteles, 
desandar el viejo maderamen de mis huesos 
que se hacinaron todos de vehemencia para darte la médula del mundo.

Hay hoteles, 
dinero, 
amigos sin conexos. 
 Hay tus cartas, 
los núbiles aviones, 
el parque que te vió, 
las azaleas, 
el balcón detenido en instantánea, 
cuando cruzaste la pierna para un retrato póstumo. 
He comprado flores, 
flores secas, 
sin pistilos ni pétalos. 
Oigo las campanas de una tarde caída, 
del desplome rabioso de una vida que se quedó con sombras y con hambre. 
Oigo los pájaros que anidan, 
los coches de catástrofe.

Estoy solo en la cueva de mis ojos pensando en ti, 
mordido por tu ausencia, 
corroído en el llanto que me sale en las líneas de la mano.

Hay naufragas estrellas, 
son planetas, 
son estampidas reales de algún dios que no vimos. 
No sabemos.

Yo estoy solo, 
me duele el esqueleto, 
me baila el corazón por todo el cuerpo, 
se me quiebra el cerebro, 
se me nubla la sangre. 
Mi corazón alguna vez sirvió de altar de lumbres, 
hoy es escombros, 
gargajos, 
alaridos y ruina.

Pergeño con los dientes y con la rabia estos versos. 
Los árboles me ignoran, 
la tarde larga y límpida prosigue. 
Me levanto, 
me asfixio, 
escribo mis palabras, 
digo lo que me habita que es la nada. 
No está, 
todo pasa, 
nunca estuvo.

Puedo verte y desearte con tu andar de medusa bondadosa. 
Tu boca presta para todo beso, 
tus senos en mis manos, pero ahora lejanos. 
Tu casa tiene techo de dos aguas, 
yo me mordí las voces para adentro desde un coche.

Los Ángeles es un lugar que se fue yendo a todas partes, 
hasta encontrar que tu lo habilitabas de resumen del mundo, 
de muelle óptimo de mi alma. 
 Estuve en San Francisco; 
desde sus puentes te grité en las cavernas de mi piel, 
te poseí en las playas con la resaca en alto, empavesada. 
China Town es un bello responso de tu nombre, 
que estaba urdido en cada esquina, 
y al que iba yo trepando en cada calle para alcanzarte en los tranvías, sentada al sol de junio.

Hacia allá está Japón, 
hacia otra costa llena otra vez de arena, 
de navíos de metal y chimeneas de humo, 
hacia allá mis ojos te verán de ojos oblicuos. 
Pero tu estás aquí, a un brinco sólo de un jet con azafatas,
 a una sola respiración de cualquier tarde, 
a un crujir de turbinas que enmarañan tu pelo.

Mientras cruzo las nubes, 
bebo vodka, 
platico, 
tomo fotos 
y desciendo en fugaces aeropuertos, 
en donde cada anuncio es tu retrato.

No quiero terminar, 
me falta decir todo, 
decir que en cada poro de tu sangre, esta mi sangre huérfana gritando. 
El filo de tus dientes, 
la esbeltez de tu lengua, 
tu cintura, 
tus muslos, 
las palomas que flotan en tu aliento. 
La inquieta mansedumbre que te brota, 
tu voz ondula, 
tus senos hacen geometría, 
tus manos escudriñan el pozo del amor y la locura.

Mi voz está conmigo, 
mi sustancia se ha ido a acurrucar en un remanso dolorido que no ha llegado a término. 
La noche me penetra, 
las estrellas apuntan en el cielo, 
hace viento, 
hace rocío, 
hace luz, 
hace mañana, 
hace infierno y tinieblas, 
tengo frío. 
Tengo frio de tus muslos, 
estoy gélido y yerto. 
Soy un seco carámbano sin rumbo.

Las aguas se abren, 
el abismo me orienta, 
sube la marea. 
Hay que partir, 
volver, 
nunca volver. 
Hay que buscarte.



Ernesto de la Peña















LA SUICIDANTE

Noviembre se acerca al fin
y yo taciturno y feliz
recuerdo tu sábana gris
y que todo acabó con un simple adiós
y de pronto me quise morir.

Sentía flotar en el mar
en ese espacio sideral...

Tomé un cuchillo al fin
y mi cuello corté
y mis venas vacié
y de pronto salté
y quería volar, y quería flotar
me sentía feliz
y de pronto en el suelo topé.

Parece que no seguiré
contando mi historia al parecer
el aire mis plumas voló
y tu pensarás
ese loco suicida
que no piensa en familia
que no quiere avanzar
que no quiere volar
que pretende soñar
y que nada en su vida probó.

Y un cuchillo tomé

y mi cuello corté
y mis venas vacié
y de pronto salté
y creía volar, me sentía flotar
me creía feliz
y de pronto subí y así mismo me quise morir.

OM

HOY QUIERO SER: ERNESTO DE LA PEÑA

Para escribir en todos lados, por todos lados y en muchas letras.

Quiero ser él, para saber traducir sentimientos que nacieron en otras lenguas, en un código diferente y ponerlos al alcance de la gente.

Para poder expresar mis sentimientos en más de treinta idiomas.

Para lograr ser miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua, del Consejo de Ópera del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y del Consejo Consultivo del Archivo General de la Nación.

Para ser conductor y comentarista de programas culturales en radio y televisión y colaborador en diversos periódicos y revistas de circulación nacional.

Para ser un polímata en pleno siglo 21.


Para ser un virtuoso del conocimiento y el análisis. 


Quiero ser Ernesto de la Peña, un hombre con espíritu renacentista, un extinguido artista que no es simple artesano, sino un intelectual preparado en muchas disciplinas y en varios terrenos.


Para dejarme llevar por los cantos de ópera y pasearme entre sus notas.

Para fascinarme con la concepción de la fe, abrir ojos y oídos.

Para ser un pensador con ideas que brillan.


Para afirmar que  el lenguaje es la creación más humana y maravillosa del hombre desde tiempos inmemoriales.

Para hacer a un lado a los hombres y mujeres, afirmar que en el mundo sólo hay un género, y es el humano.

Para sobre todo ser un mexicano ilustre.

Y para con mi muerte poner de luto a la patria de la Ñ....

... y el mundo de las letras mexicanas me llore al recuerdo.


y saber quién es Lilit.









LG




jueves, 20 de septiembre de 2012

HUBO UN TIEMPO

Hubo un tiempo en que yo quería ser el mejor.
No había viento ni cascadas que pudieran detenerme.
Pero entonces llegaban las riadas.
Las estrellas, por la noche, se convierten en polvo.
Y me fundo
en un gran armadura negra.
Sin rastro alguno
de gracia,
tan sólo, en tu honor,
me tranquilizo.
Hacia el sur, culpable de mi existencia.
Obligándoles a dejar
un hueco en la ciudad
para todo lo bueno y lo malo que cabe en mi cama.
He estado durmiendo.
Bajarme de las nubes.
Sujetarme.
Asegurarlo todo,
para el desfile final.
Hubo un tiempo en que quería ser el mejor.
Dos duros puños de sólida roca
con cerebro suficiente para explicar
cualquier sentimiento.
Tranquilízame.
Asegurarlo todo,
para el desfile final.
Para lo bueno y lo malo que cabe en mi cama.
He estado durmiendo
hasta el desfile final.
Hubo un tiempo en que yo quería ser el mejor.
No había viento ni cascadas que pudieran detenerme.
Pero entonces llegaban las riadas.
Las estrellas, por la noche, se convierten en polvo.


OM

miércoles, 19 de septiembre de 2012

DUAL

Me considero un ser humano hundido en una dualidad exquisita y profunda.

He sido señalada, acusada y juzgada, ¿y quién no? pero a diferencia de aquellas personas a quienes les causa un caos existencial en sus mentes, a mi me encanta nadar en mis piscinas mentales, considero que mientras unos se bañan en tinas de lodo otros se dan un chapuzón en sus jacuzzis llenos de jabones perfumados, me da lo mismo, mi piscina está llena de cosas flotantes que pueden ser poquita mierda o poquitos manjares, todo depende de los lentes que traiga puestos ese día.

Por ejemplo, he aquí un licuado natural de mis gustos.


  • Soy una tipa que puede portar un vestido Dior mientras veo el final de la Academia comiéndome unas Crackets y tomando una michelada con clamato y adornada con un tarugo de tamarindo.


  • Soy una tipa que puede conversar con un reggueatonero sobre juguetes barbies y el socialismo imperante de Venezuela.

  • Soy un ser humano que puede reírse a carcajadas con un chiste de polo polo y llorar de rabia frente a una mujer asesinada por su marido machista.

  • Soy la tipa que puede bailar salsa y merengue mientras pienso en la muerte de Saramago y Monsivais, puedo bailar ballet mientras pienso en el último escándalo de Niurka.

  • Me encanta morirme de hambre dejándo de comer y a la vez considerar la anorexia como la enfermedad más pendeja de los uíltimos siglos.

  • Estudié comunicaciones porque amo la expresión humana y no por lo de las matemáticas como todo mundo dice.

  • Considero muy necesario la existencia de los fans from hell, pero no soporto compartir un cuarto con un fan del la saga Twilight, mucho menos con un fan de Tokio Hotel.

  • Amo los cafés literarios, pero no soporto a los snobs que merodean por ahí, de esos que leen libros snobs, mientras se toman un café negro snob y se sientan en la mesa más  snob , con vista panorámica para que el mundo "normal" y las personas intelectualmente subestimadas los observen "cultivándose" la neurona, perdónenme pero esa clase de personas considero deberían de ir en el último eslabón de la cadena alimenticia, leyeron bien.

  • Me encantan las putas declaradas, los gays fuera de los closets, pero odio a los narcos respetados y a los fanáticos religiosos.

  • Me sé el Credo versión larga y algunos nombres de películas porno.

  • Amo y odio a Disney al mismo tiempo.

  • Puedo ver Glee y el DiscoveryChannel como pedo, es más puedo ver el programa de Cármen Aristegui y en los comerciales cambiarle a Jersey Shore.

  • Puedo ir a un motel y al siguiente día meterme a la Iglesia de la Luz del Mundo.

  • Me llevo con personas que han hecho cosas totalmente inmorales y que navegan con bandera de inocentes, y soy lo suficiente prudente para no decir nombres.

  • Y éste es un post totalmente fuera de contexto, me encanta echarle más lecha al fuego, quémenme, quémenme toda.

  • La dualidad en mí no es por ningún motivo una hipocresía o doble cara, es una virtud que se debe gritar.

  • Me encanto.

  • Yo soy puro amor




LG

martes, 18 de septiembre de 2012

ISABEL ALLENDE


  • Me arrepiento de las dietas, de los platos deliciosos rechazados por vanidad, tanto como lamento las ocasiones de hacer el amor que he dejado pasar por ocuparme de tareas pendientes o por virtud puritana.
  • Para las mujeres el mejor afrodisiaco son las palabras, el punto G está en los oídos, el que busque más abajo está perdiendo el tiempo.
  • Aprendí pronto que al emigrar se pierden las muletas que han servido de sostén hasta entonces, hay que comenzar desde cero, porque el pasado se borra de un plumazo y a nadie le importa de dónde uno viene o qué ha hecho antes.
  • Escribir es como hacer el amor. No te preocupes por el orgasmo, preocúpate del proceso.
  • Mi vida ha consistido en desafiar la autoridad, lo que me enseñaron de pequeña. La vida es puro ruido entre dos silencios abismales. Silencio antes de nacer, silencio después de la muerte.
  • He sido forastera durante casi toda mi vida, condición que acepto porque no me queda alternativa.
  • Ya entonces tenía el hábito de escribir las cosas importantes y más tarde, cuando se quedó muda, escribía también las trivialidades, sin sospechar que cincuenta años después, sus cuadernos me servirían para rescatar la memoria del pasado y para sobrevivir a mi propio espanto...
  • Su oficio era vender palabras. Recorría el país, desde las regiones más altas y frías hasta las costas calientes, instalándose en las ferias y en los mercados, donde montaba cuatro palos con un toldo de lienzo, bajo el cual se protegía del sol y de la lluvia para atender a su clientela.
  • El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla.
  • No se puede encontrar a quien no quiere ser encontrado.
  • Escribo, ella escribió, que la memoria es frágil y el transcurso de una vida es muy breve y sucede todo tan deprisa, que no alcanzamos a ver la relación entre los acontecimientos, no podemos medir la consecuencia de los actos, creemos en la ficción del tiempo, en el presente, el pasado y el futuro, pero puede ser también que todo ocurre simultáneamente...
  • Tenía un pie en la ilusión obligada y otro en la realidad secreta.
  • Lo puedo leer en tus ojos, vienes de una noche de amor.
  • Ella se consideraba a sí misma como un cometa navegando en el viento y, asustada de su propio motín interior, cedía a veces a la tentación de pensar en alguien que pusiera freno a sus impulsos; pero esos estados de ánimo le duraban poco. Cuando meditaba en su futuro se tornaba melancólica, por eso prefería vivir desaforada mientras le fuera posible.
  • Para Francisco la relación de Irene con su novio era apenas la suma de dos soledades y de muchas ausencias. Decía que cuando tuvieran ocasión de permanecer juntos durante un tiempo, ambos comprenderían que sólo los unía la fuerza del hábito. No había urgencia alguna en ese amor, sus encuentros eran apacibles y demasiado largas sus separaciones.
  • La besó en la mejilla lo más cerca posible de la boca, deseando con pasión permanecer a su lado eternamente para preservarla de las sombras.
  • El ardor de ese beso no los abandonó en muchos días y llenó de fantasmas delicados sus noches, dejando su recuerdo en la piel, como una quemadura. La alegría de ese encuentro los transportaba levitando por la calle, los impulsaba a reír sin causa aparente, los despertaba sobresaltados en la mitad de un sueño. Se tocaban los labios con las puntas de los dedos y evocaban exactamente la forma de la boca del otro.
  • Se reunían un par de veces al año en cualquier punto del mapa para vivir unos días de ilusión y regresar luego con el cuerpo agradecido y el alma alborozada.
  • Cerró los párpados y la atrajo buscando sus labios, abriéndolos en un beso absoluto cargado de promesas, síntesis de todas las esperanzas, largo, húmedo, cálido beso, desafío a la muerte, caricia, fuego, suspiro, lamento, sollozo de amor. Recorrió su boca, bebió su saliva, aspiró su aliento, dispuesto a prolongar aquel momento hasta el fin de sus días, sacudido por el huracán de sus sentidos, seguro de haber vivido hasta entonces nada más que para esa noche prodigiosa en la cual se hundiría para siempre en la más profunda intimidad de esa mujer.

  • Con cada amor volvemos a nacer y con cada amor que termina se nos abre una herida. Estoy llena de orgullosas cicatrices.
  • Sentí que me sumergía en esa agua fresca y supe que el viaje a través del dolor terminaba en un vacío absoluto. Al diluirme tuve la revelación de que ese vacío está lleno de todo lo que contiene el universo. Es nada y es todo a la vez. Luz sacramental y oscuridad insondable. Soy el vacío, soy todo lo que existe, estoy en cada hoja del bosque, en cada gota de rocío, en cada partícula de ceniza que el agua arrastra, soy Paula y también soy yo misma, soy nada y todo lo demás en esta vida y en otras vidas, inmortal.

  • ...enterré el amor en un arenal de silencio. No comenté lo ocurrido por varios años, hasta que dejó de dolerme, y fui tan drástica en el propósito de eliminar hasta el recuerdo de las mejores caricias, que se me pasó la mano y tengo una laguna alarmante en la memoria donde se ahogaron no sólo las desgracias de ese tiempo, sino también buena parte de las alegrías. 
  • Mi pasado tiene poco sentido, no veo orden, claridad, propósitos ni caminos, sólo un viaje a ciegas, guiada por el instinto y por acontecimientos incontrolables que desviaron el curso de mi suerte.
  • Si escribo algo, temo que suceda, si amo demasiado a alguien temo perderlo; sin embargo no puedo dejar de escribir ni de amar...





Todo de... Isabel Allende