domingo, 29 de agosto de 2010

IRME II

Me falta inteligencia emocional, de esa que trata sobre aprender a controlar los sentimientos, yo no la tengo. Tenía que hacer esta ligera confesión antes de ahondar un poco más en esto.

Una de las muchas razones por las que necesito irme, es para aprender a controlarme emocionalmente, castrarme de todos los recursos que tengo en esta ciudad, amigos que me ayudan, lugares que utilizo como refugios, o simplemente cosas que me brindan comodidad ante las situaciones, como el dinero, el carro y esas cosas, porque cuando me encuentro en una situación de crisis me resulta bien fácil tomar las llaves del carro, ir al oxxo, comprarme algo que contenga alcohol e irme a algún parque a hacerme la víctima, o bien, si es de noche, agarro el carro y me dirijo a cualquier bar (siempre hay amigos o conocidos en los bares) entro y consigo que cualquier persona me piche alguna bebida y luego hago como si nada estuviera pasando, paso desprevenida entre la multitud y mi dolor se mimetiza.

Con las luces, el humo, la bebida y los amigos, las penas se van mucho a la chingada, no digo que eso me haga daño al contrario que bueno que tengo esas distracciones que me sacan del hoyo, lo que pasa es que no aprendo y lo sigo haciendo.
Recuerdo cuando estaba en otro lado, lejos de toda comodidad, sin amigos, sin dinero, sin lugar a donde ir, se siente bien pinche culero, tanto que a veces sentía que me deprimía, pero no, eso me hizo más fuerte y sabía que al siguiente día yo tenía que levantarme por mí misma y que hay muchísimas personas en el mundo y otros millones de lugares a los que tengo que ir.


Au revoir
LG.

2 comentarios:

ilich dijo...

cuando estoy jodido, lleno el vacío con cerveza o algo así, funciona, si, nunca falta alguien conocido o nuevo para llenar alguna ausencia.
nunca falta alguien que quiera estar en nuestros zapatos, ¿si lo supieran todo aun querrían?
Este sábado la cruda me mataba, pero porque no había nadie, solo yo, jodido entonces, uno puede estar solo en cualquier parte, y aprender a mandar a la chingada la inteligencia emocional, porque seamos sinceros, la vida sería tan pinche aburrida, ni valdría la pena.

Un abrazo, a mi me encanta ser un pendejo emocional.

Magdalena dijo...

"pendejo emocional"
love it!

pues entonces somos varios ya.
Saludos!